¿Qué es el Coliving?

“La belleza del coliving es que tienes una vida privada y una vida comunitaria, pero solo la cantidad de cada uno que tú quieras”.

En los últimos años, hemos sido testigos de la transición de nuestra economía capitalista hacia una nueva era. El uso de las tecnologías de la información y la economía colaborativa (basada en la colaboración entre pares sin la necesidad de intermediarios) están cambiando la forma de relacionarnos entre nosotros.

Sin embargo, existe una industria que se ha mantenido estática ante todo esto: la vivienda. Un espacio con mucha influencia en nuestra calidad de vida y que pareciera mantener un sentido individual. O al menos, hasta ahora.


¿Qué es el Coliving?

El coliving es cualquier espacio de vivienda compartida que mejore la calidad de vida de sus residentes. 

La naturaleza comunitaria de este tipo de vivienda implica la agrupación de recursos y la vida en estrecha proximidad. Y eso desbloquea un amplia variedad de beneficios para sus residentes. Tales como: comodidad, asequibilidad y un mayor sentido de pertenencia social.

En ese sentido, el coliving no es solo un modelo de vivienda, sino una re-estructuración del tejido social. Una posible solución a la crisis migratoria que están viviendo las ciudades en todas partes del mundo. 

El coliving y la verdadera economía compartida son manifestaciones de los cambios culturales que están en marcha. Los Millennials, el mayor grupo demográfico de consumidores de hoy, tenemos un espíritu diferente cuando se trata de consumismo. En pocas palabras, creemos en el acceso, no en la propiedad.

Hoy en día, las personas valoran las experiencias sobre las posesiones materiales. Y esto está dando paso a una economía basada en servicios.


¿De dónde surge el Coliving?

Si bien el coliving puede verse como algo nuevo, en cierto modo es todo lo contrario. El coliving no es más que la extensión natural de nuestra historia como una especie social. Desde los inicios de nuestra civilización, los humanos hemos vivido en comunidades unidas por innumerables razones, entre ellas la supervivencia, la eficiencia y la afiliación.

Lo que es reciente es la individualización de nuestras viviendas, debido a la industrialización, que nos ha hecho olvidar el sentido de una vida comunitaria.  Hoy en día, el movimiento de coliving busca recuperar un concepto que ha existido durante milenios con el uso de la tecnologías. 

¿Tipos de Coliving? 

El coliving como modelo de vivienda compartida cuenta con un rango muy amplio de implementaciones que varían en temas de tiempo, escala y presupuesto. 

En un extremo del rango, podríamos decir, se encuentra la comuna. Un modelo donde los miembros del grupo comparten no sólo el espacio y los diferentes servicios, sino muchas veces sus ingresos. En este planteamiento, la autogestión es mayor y se plantea con plazos más largos de tiempo.

Hacia el otro extremo se hayan los operadores de servicios, como The Collective, Common o Covive. Donde los habitantes pagan una contribución mensual y una empresa administra los diferentes servicios a cambio de una comisión. En este esquema, la gestión es tercerizada y los plazos suelen ser más cortos. Lo que permite que las personas gocen de una mayor flexibilidad y comodidad durante su estancia.

De cualquier manera, lo que todos los modelos tienen en común es un mayor aprovechamiento de recursos. Al compartir todo lo que no requiera ser privado y un mayor sentido de pertenencia social, al vivir en mayor contacto con sus vecinos.